20.5.10

No Quiero estar

La fiebre de un sábado azul

y un domingo sin tristezas.

Esquivas a tu corazón

y destrozas tu cabeza,

y en tu voz, sólo un pálido adios

y el reloj en tu puño marcó las tres.

El sueño de un sol y de un mar

y una vida peligrosa

cambiando lo amargo por miel

y la gris ciudad por rosas

te hace bien, tanto como hace mal

te hace odiar, tanto como querer y más.

Cambiaste de tiempo y de amor

y de música y de ideas

Cambiaste de sexo y de Dios

de color y de fronteras

pero en sí, nada más cambiarás

y un sensual abandono vendrá y el fin.

Y llevas el caño a tu sien,

apretando bien las muelas.

Y cierras los ojos y ves

todo el mar en primavera.

bang, bang, bang

hojas muertas que caen,

siempre igual,

los que no pueden más

se van.

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