Por fin llega el día en que tengo que partir de esta ciudad a la cual odio tanto. Estoy como re contra podrida de todas las cosas que pasaron en el 2011, fue un año jodido a nivel laboral, universitario y personal.
Comprendí demasiadas cosas durante este tiempo, y no es fácil convivir con cosas que antes desconocía.
A este viaje lo voy a utilizar para tomarme todo el tiempo necesario para pensar y decidir quién quiero que quede incluido en mi vida, voy a analizar hacia dónde quiero mover el timón de mi vida, lo voy a aprovechar para juntar fuerzas y energías para todo este año que queda por delante, pensaré seriamente cuales son las cosas que necesito cambiar, voy a tratar de apaciguar varios tsunamis de mi mente y por sobre todo esto envolverme en paz.
Tengo los ojos envueltos en lágrimas y el corazón me late muy fuerte, se que este viaje me traerá muchos cambios y también se que hay cosas que voy a dejar y eso me asusta. Me veo extraña y todavía no puedo encontrarme. Hace varios meses que voy por la vida sin sentido alguno como si mi ser estuviese programado para levantarme temprano ir a trabajar, cursar y esas cosas. Pero se que mi cabeza no estuvo, que hace rato que no pienso en mi, y que bastante abandonada me tengo.
No exagero en ninguna de mis palabras, me espera un cambio de trabajo si Dios quiere, un año universitario con materias claves para mi profesión, una mudanza... todo por delante.
Espero que Dios me bendiga en cada uno de mis pasos y no me abandone nunca.
No hay comentarios:
Publicar un comentario