Tengo el alma hecha pedazos, y a partir de acá no me hago cargo de nada. No te acerques tanto que te puedo lastimar y no me hago cargo de nada. Tengo las preguntas que siempre te quise hacer, pero no me animo. Tantas veces yo no me pude mover. Es que tu defecto es el mío. Cuando ese silencio parece mortal, no tengo derecho a tratarte tan mal, y son esas cosas que no quiero ver, no quiero ver. Como pasa el tiempo y no puedo retroceder, ya no se bien lo que siento, o es que no quiero volver. Voy caminando de vuelta hacia vos. Hoy este fuerte viento que sopla es para mí. Hoy cuanta gente, hoy desconfía de vos sin embargo, hoy te quiero más. Estoy tan cansada y acostumbrada a no esperar nada de vos. Igual que ayer no estoy; igual que ayer me voy soñando...
ESPERANDO UN MILAGRO DE VOS

Yo no puedo librarme a lo que debo como ilusión.
ResponderEliminar