16.9.10

De vez en mes me rebotan en la cabeza
Las palabras que nunca dije,
Las puteadas que tengo para muchos,
Lo harta que estoy de ser siempre tu blanco perfecto
(aunque admito que me apasiona que me claves la mirada)
Miro por aquella pequeña cerradura,
De aquella puerta tan pesada y antigua,
Lo único que encuentro en ese pequeño espacio  para apoyar la vista
Son mares de lágrimas,
Armarios de mentiras,
Hematomas en el alma,
La esperanza debajo de la alfrombra,
Y el maldito amor haciendo fiesta sobre estos.
Esa comparsa de latidos
Combinados con tus dulces mentiras, atrás quedaron.
Porque hoy te miro del otro lado de la puerta,

Y juego a que tu crees que te creo
Y me creo que tu crees que me crees.

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