6.2.11

Línea 464

El reflejo pegaba justo en el medio de mi cara,
cuando de pronto...
tus ojos...
Sí, esos mismo que miran y calculan cada paso que doy.
Escuchando Calamaro de fondo,
recordando esa última noche,
miré hacia el centro, a lo más hondo de mi interior
y vi con extrema claridad que fue buena la liberación.
Por otro lado claro nos queda...
Vos sos aquel.
Y yo soy aquella.
Que calma,
que enloquece,
que ata,
que a veces nos mata.

No hay comentarios:

Publicar un comentario